Para la jornada del domingo, mucho más corta porque había que volver a Valencia, Toni, Vicente y yo (Carlos) decidimos hacer este barranco, que es cortito. La aproximación es un poco larga, con un descenso vertiginoso al lecho del barranco, pero el retorno es relativamente corto, y el barranco en sí es una pasada.

Empieza con un caos de bloques en los que hay algún rápel y tendremos que ir buscando los pasos, y a continuación viene la mejor parte, un pasillo inundado muy encajonado con paredones a ambos lados y en la que podemos flotar y dejarnos llevar, ya que, al menos este día, el agua estaba muy tranquila.

Al final más bloques y algunos saltos muy chulos. Para repetir sin dudarlo.











Un pasamanos que acababa en un salto